El mono que no es mono
El Mico Malo se aparece como un mono enorme, de pelo negro erizado, ojos de fuego y gruñidos que erizan. Pero no es animal de monte: es bestia con algo de demonio. Ronda los puentes, los techos, los patios y los caminos de noche, deja huellas que dicen que queman, y se abalanza sobre el que anda solo a deshoras.
En varias versiones está emparentado con el diablo mismo, y hasta se cuenta que se puede invocar para hacerle daño a alguien (cómplice de una maldad humana). Pero también tiene su talón: el rezo y los objetos religiosos lo espantan. Donde hay fe firme, el Mico Malo no entra.
Guáncher dice que el Mico Malo casi nunca llega a una casa en paz. Llega donde ya había pleito; solo le pone cuerpo al veneno que ya estaba adentro.
La maldad que toma forma
Lo fino de esta leyenda es que el Mico Malo suele aparecer ligado a casas en conflicto, a matrimonios que pelean, a vecindarios con rencor o brujería circulando. Como si la bestia no creara el mal, sino que lo oliera y se acercara, atraída por el desorden que ya había.
Ahí está la advertencia, más espiritual que de susto: cuidado con lo que dejás crecer en tu casa, porque el odio, la violencia y el resentimiento no se quedan en el aire. En la lógica del cuento, terminan tomando cuerpo, y el cuerpo que toman tiene cara de mono y ojos de brasa.
Versos al aire
Apunte de libreta · El Mico Malo
No llegó por casualidad,
llegó por el pleito de adentro;
rezá fuerte, cerrá la puerta,
y no le des de comer tu resentimiento.
Lo que quedó apuntado
A Constantino Láscaris le bastó una palabra para dejarlo fichado en El costarricense (EDUCA, 1977): micomalo, escrito de corrido, y no entre los cuentos sino entre las cosas que la gente decía. Las recopilaciones abiertas coinciden en el retrato: mono enorme de pelo negro erizado, ojos de fuego, huellas que dicen que queman, ronda de puentes y techos, y el rezo o el objeto bendito como única defensa que sirve.
Ahora, de dónde sale, cada quien dice una cosa. Unos lo hacen el diablo con forma de mono; otros, encargo de brujería contra una casa con nombre y apellido. Cuál se contó primero, ninguna fuente abierta lo aclara, y grabación de campo con fecha no hay ni una.
Referencias consultadas
- Mi Costa Rica de Antaño: El Mico Malo, leyenda costarricense
- Mitos y Leyendas CR: El Mico Malo y sus variantes domésticas
- Jano Nomar: catálogo de seres fantásticos costarricenses, con el Mico Malo entre las bestias del repertorio
- Láscaris, Constantino. El costarricense. EDUCA, 1977 — registra el micomalo dentro del carácter popular costarricense